Viernes noche y despues de una cena grupal, que acabada siendo una cena para dos, los dos, se toman una copa en el bar nuevo, lo comentan, lo analizan, juegan a ser publicistas y relaciones públicas, critican musica y estilo, miran revistas sobre los acontecimientos del mes, hablan sobre el crecimiento de la ciudad y los nuevos movimientos, buscan el sitio ideal para ubicar un Starbucks, recuerdan dias pasados y que llega nochevieja y que como siempre, aun no tienen ni idea de donde la van a pasar, entran a un chino marujean los estantes, se acercan a la parada del autobús y asi... totalmente fuera de lo habitual a la una y media del viernes, ya estan en casa.

Un viernes distinto, y aún con tanto frio... lleno de calor.