Le abrazó por detrás, apoyó la barbilla en su hombro y se quedaron así, inmoviles. Le dió el beso más inocente del mundo en la nuca y penso en si sabría que le gustaría que acabase en el más tiernamente obsceno de los besos. Vío como se le erizaba la piel... Se giró, le sonrió y se le escapo entre los brazos...
Y esta es la historia que terminó antes de comenzar.
Hola:
Muy bueno lo tuyo.
Quiero invitarte a que te pases por mi blog.
Soy el caminante y creo que te puede gustar.
http://www.espacioblog.com/notodoestaperdido
¡¡Maravillosos escalofrios cuando la
piel se eriza......!
BESOS
Yo quiero sentirme inmóvil al abrazarte..
demasiads historias terminan ants de empezar... y desgraciadamnte, son d las q mas marcan.
un saludo
Vaya, muchas veces nos escapamos sin querer escaparnos, solo porque lo que sucede es demasiado intenso y nos da vértigo... por ejemplo.